El uso de la ilustración como punto de partida para las narraciones de
esta antología de 13 cuentos en un vinculo que facilita al lector a
enlazar cada una de las historias y además contextualizarse en ellas; en
general resulta mas sencillo comprender o analizar relatos a partir de
imágenes o construcciones mentales básicas; partiendo del análisis
semiótico de esta propuesta del autor, se puede explicar que los cambios
en el tiempo y contrastes en la vida de diversos personajes a lo largo
del libro, jamás se desligan unos de otros y guardan siempre una
relación estrecha.
Lo que es este libro, junto con el de Farenheit 451 y Crónicas Marcianas, guardan una relación muy estrecha. Aunque no es necesario leer los tres libros de Ray Bradbury para entender todo el panorama. Pero sí se los recomiendo.
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¿Cuantas veces habrás visto a los científicos con las batas blancas,
rodeados de probetas, microscopios y usando una jerga incomprensible?
Otra imagen es la del científico loco, que acompañado de su risa
maníaca, realiza los experimentos más disparatados, llegando a la
crueldad. Aunque no tengan necesariamente caras de desequilibrado, el
hombre es una caja de sorpresas que cuando menos te lo esperas se saca
de la chistera un experimento que a nadie se le habría ocurrido.
A
veces ocurre que esa idea solo es posible para un demente, como los
casos recopilados en Elephants on Acid and Other Bizarre Experiments de
Alex Boase.
El elefante lisérgico
En
1962 en Oklahoma, Warren Thomas inyectó al elefante Tusko 297 gramos de
LSD. Buscaba con ello inducir al musth, que es un estado que se da una
vez al año en los elefantes y en el que sienten una gran excitación
sexual, aumentando su agresividad. Tusko se puso tan alegre que se
murió.
La conclusión de Warren: los elefantes son extremadamente sensibles al ácido lisérgico.
¿Me firma este seguro de vida? No se preocupe si todo está bajo control...
En
los 60 una decena de soldados en el entrenamiento de vuelo por el
piloto de que el avión tenía problemas técnicos y que deberían aterrizar
en el océano. Tras el mensaje, les hicieron firmar un seguro de vida
para que el ejercito no tuviera que responsabilizarse de los posibles
daños.
Llámese experimento o broma pesada, los problemas eran una
trola. El objetivo era saber si el individuo cometía más errores cuando
aumentaba su convicción de que iba a morir.
El test de la obediencia de Milgram Todos
habréis visto ya cientos de veces aquel antiguo capítulo de los Simpson
en el que la familia visita a Marvin Monroe y los sientan en unas
sillas donde se dan descargas eléctricas unos a otros. Pues esto es
bastante parecido.
Este experimento, de los 60 igual que los dos
anteriores, querían probar hasta donde llegaba la obediencia humana. En
él, había un "profesor" y un "alumno", cada uno en una sala. El
"profesor", acompañado de Milgram, le hacía preguntas al "alumno". Si
este fallaba, recibía una descarga que aumentaba con cada respuesta
errónea. Aunque debido a los gritos de dolor y de auxilio del "alumno"
había algunos que abandonaban el experimento, la mayoría se echaba atrás
cuando el científico le sugería, sin alzar la voz, que siguiera. Hasta
un 63% realizó la última pregunta, que debía propinar una descargal
letal.
Emociones, obedienciay decapitación de ratas
Aunque
no tenía el mismo objetivo que el anterior, los resultados son los
mismos. Este experimento sucede en 1924, en la universidad de Minnesota
con el psicólogo Carney Landis. Carney quería estudiar las expresiones
faciales ante distintos estímulos. Para que las muecas de la cara se
vieran más fácilmente, les hizo varias marcas con un corcho quemado.
Los
sujetos olieron amoniaco, vieran pornografía y escucharon jazz. La
última prueba era que decapitasen a una rata blanca, y aunque hubo quien
se negó, dos tercios de los sujetos accedieron a ejecutar al animal.
Sin embargo, el estudio que para Carney servía solo para estudiar las
expresiones faciales, en realidad daba un resultado mucho más
interesante, el límite de la obediencia humana.
Fríe a un perrito
Después del experimento de Milgram, había quien
desconfiaba de los resultados obtenidos. Había quien decía que los
"profesores" sabían que el electrocutado era un actor y que por eso
finalizaban el experimento. Así que probaron a hacer lo mismo con
Yorkshire, pero esta vez de verdad. Sinceramente, no se cual era la
posibilidad de que un perro contestara correctamente y no creo que fuera
lo que a los animales les interesara (más bien querrían salir de ahí).
De los 26 voluntarios, 13 hombres y 13 mujeres, solo 6 abandonaron la
prueba. Las 13 mujeres acataron las ordenes, aunque viendo el año de los
experimentos, el machismo y la "autoridad" del hombre eran el pan de
cada día, así que no veo muy fiable este experimento.
Castigado sin cosquillas
En
la década de los 30, el profesor de psicología Claurence Leuba concibió
la hipótesis de que reirnos con las cosquillas era algo que se
aprendía. Por eso prohibió a todos a reírse con las cosquillas delante
de su hijo. Sin embargo, un día descubrió a su esposa haciendo reir a su
hijo con las cosquillas. No obstante, no se rindió, probó con su
hermana.
Hipnopedia
El
profesor Lawrence Leshan intentó inducir a unos "comedores de uñas
crónicos" a que dejasen la costumbre. Mientras dormían, un fonografo les
repetía una y otra vez la frase "El sabor de tus uñas es muy amargo".
Al averiarse, tuvo que hacerlo el mismo toda la noche. Tan solo el 40%
dejó la costumbre.
Más tarde, en 1931, el doctor Cameron realizó
un innovador tratamiento para curar la esquizofrenia. El procedimiento
era el mismo que el de Leshan, repetir una y otra vez el mismo mensaje,
en esta ocasión: "La gente te quiere. La gente te necesita. Confía en tí
mismo". Al parecer, los pacientes tuvieron una mejoría.
Posteriormente,
utilizó otras frases como "Si ves un papel en el suelo, lo pisas". Lo
sorprendente es que funcionó. Por ello fue contratado por la CIA, quien
estaba interesada en el control mental. Salió debido a la escasez de
resultados de sus experimentos. Terminó investigando poderes
paranormales.
Si las preguntas con respuesta son interesantes, más lo son las que no
hemos podido responder aún. Este es el caso de a dónde se dirige nuestra
galaxia. El siguiente fragmento está extraído del libro “Hablemos de
Ciencia” escrito por José Manuel Nieves (Editorial Edaf, 2006).
"En
el universo todo se mueve, y desde que Hubble formuló la teoría de la
expansión, no cabe duda de que las galaxias se alejan las unas de las
otras.
Pero dentro de un esquema general, existen otros
movimientos, más concretos, provocados por otras fuerzas, probablemente
gravitatorias, cuyo origen exacto aún se desconoce. Nuestra galaxia,
por ejemplo, junto a todas sus vecinas del Grupo Local de galaxias (unas
veinte en total) se dirige a toda velocidad hacia al Cúmulo de Virgo. No sería esta dirección lógica si siguiéramos, lisa y llanamente, las leyes de expansión. ¿Qué nos atrae entonces hacia allí? ¿Qué misteriosa fuerza puede alterar el rumbo de todo un grupo de galaxias en el espacio?
Para
calcular el movimiento del grupo de galaxias al que nosotros mismo
pertenecemos, un observador situado en la Tierra debe tener en cuenta la
superposición de varios movimientos "menores", como por ejemplo los 30
km/s de la Tierra en su órbita alrededor del Sol, los 230 Km/s de todo
el Sistema Solar alrededor del centro de la Vía Láctea o los 40 Km/s a
los que la Vía Láctea es atraída hacia su vecina más próxima, la galaxia
de Andrómeda. Descontados dichos movimientos, queda otro, de 600 Km/s,
de nuestra galaxia (y de todas las componentes al grupo Local) hacia el
Cúmulo de Virgo.
Sin embargo, se ha comprobado que el Cúmulo de Virgo no puede ser responsable de este movimiento, ya que él se mueve en la misma dirección.
Sea lo que sea los que nos atrae, también atrae al Cúmulo de Virgo. El
siguiente candidato, por el simple hecho de que estaba en la dirección
hacia la que nos dirigimos, fue el supercúmulo Hidra-Centauro. Cual
no sería la sorpresa de los investigadores cuando descubrieron que
también Hidra-Centauro (una agrupación de galaxias cientos de veces
mayor que el Cúmulo de Virgo) estaba aprisionado dentro de otra
atracción gravitatoria todavía mayor. Desconcertados, llamaron Gran Atractor al monstruo capaz de mover hacia sí mismo miles de galaxias como si fueran planetas alrededor del Sol. Sea lo que sea ese Gran Atractor, lo cierto es que todos, inevitablemente, no dirigimos hacia allí."
En abril de 1900, el buzo griego Elias Stadiatis descubrió un barco de
carga cerca de la ciudad de Anticitera, entre Citera y Creta, a una
profundidad de 42 a 60 metros. Los buzos recuperaron varias estatuas y
otros artefactos, entre los que se encontraban este complejo mecanismo
descubierto por Valerios Stais.
Esta máquina está compuesta por complicados engranajes para la época y
fue utilizada para seguir el movimiento de los cuerpos celestes. En 1955
Derek John de Solla Price dijo que era un precursor de los relojes
mecánicos, añadiendo más tarde que tenía inscripciones zodiacales, los
meses del año y lo cuerpos celestes.
El
artefacto se encontró incrustado en una roca, por lo que el hallazgo
del mecanismo no fue inmediato. No fue hasta que vieron ruedas dentadas
cuando descubrieron la maquinaria griega cubierta de inscripciones.
Según
las estimaciónes, esta máquina data del año 150-100 a.C. y permite
recrear la órbita irregular de la Luna. Esta irregularidad fue
descubierta por Hiparco de Rodas dos siglos antes de Cristo.
El
mecanismo es muy avanzado para la época, incluyendo un diferencial, cosa
que aparentemente no se inventó hasta el siglo XVI. Además, sus
engranajes son tan perfectos que se necesitaría una lupas con cientos de
aumentos para realizar un trabajo tan preciso.
Los
desechos orbitales, o basura espacial, son cualquier objeto artificial
que órbite alrededor de la Tierra y que han terminado su vida útil. La
basura espacial puede ser perjudicial para los satélites en órbita. El
11 de febrero del 2009, los satélites de telecomunicaciones de EE.UU. de
una compañía privada llamada Iridium chocaron con un satélite ruso
abandonado. La colisión destruyó ambos satélites y creó un campo de
desechos que amenazaba a otros satélites en órbita.
Para
minimizar el riesgo de colisión entre la nave espacial y la basura
espacial, la red de vigilancia espacial de EE.UU. rastreó todos los
desechos mayores de 10 centímetros. Estas imágenes representan todos los
objetos artificiales, tanto objetos útiles y en funcionamiento como
desechos, que normalmente son rastreados. Las imágenes fueron realizadas
a partir de los modelos usados para rastrear desechos en la órbita
terrestre. Aproximadamente 19.000 objetos artificiales de más de 10
centímetros estaban en la órbita terrestre en julio del 2009, la mayoría
cercanos a la Tierra, en la imagen superior. La imagen inferior muestra
todos los objetos en órbita, tanto lejos como cerca de la Tierra.
Un
singular anillo marca la órbita geoestacionaria, un lugar único donde
los satélites orbitan a la misma velocidad que la Tierra, lo que les
permite seguir continuamente un punto de la Tierra en todo momento. Esta
órbita es muy valiosa para para los satélites climáticos y de
telecomunicaciones. Cuando los satélites en la órbita geoestacionaria
terminan su vida útil, son movidos a otra órbita para mantener libre la
órbita geoestacionaria. Los puntos entre la órbita geoestacionaria y la
órbita más cercana a la Tierra son usados por satélites GPS o órbitas
muy elípticas, llamada Molniya, usado para monitorizar los extremos
norte o sur. Para leer sobre las órbitas comunes de los satélites, véase
el Catalog of Earth Satellite Orbits on Earth Observatory.
Aunque
los puntos negros representan los objetos pululan en el espacio
alrededor de la Tierra, oscureciendo la superficie en la imagen
inferior, la situación de la basura espacial no es tan grave como
parece. Los puntos no están a escala, y el espacio es un lugar muy
grande. Las colisiones entre objetos de gran tamaño son verdaderamente
raras. La órbita de cada pieza es bien conocida. Si algún desecho se
encuentra en el camino de algún satélite operativo de la NASA, los
controladores de vuelo maniobrarán el satélite para que esté fuera de
peligro. En mayo del 2009, los satélites del Sistema de Observación
Terrestre (EOS) de la NASA habían sido maniobrados tres veces para
evitar residuos orbitales. Los ingenieros de la NASA rastrean
cuidadosamente los residuos de la colisión del Iridium, ya que gran
parte está casi a la misma altitud de la órbita de los satélites de EOS.
Para
leer más sobre lo que se necesita para mantener la órbita de un
satélite, las órbitas terrestres comunes y la ciencia detrás del cálculo
de una órbita, consulta los artículos del observatorio terrestre sobre órbitas.
Ian West, ex-agente de la US Capitol Police en estados unidos, nos
ofrece una novela que ha causado mucho impacto en su país de origen.
Tanto es así, que ha sido censurada, prohibiendo su distribución debido a
razones de seguridad nacional, ya que ofrece agujeros de seguridad en
una de las “fortalezas” mas inexpugnables de la tierra, el Capitolio.
La trama principal se desarrolla en el año 2012, durante un futuro
muy realista. El mandato del primer presidente afroamericano de Estados
Unidos esta llegando a su fin, no sin varios incidentes a sus espaldas.
La situación no ha sido políticamente fácil para el presidente, la
crisis económica y el elevado precio del petróleo, forzaron una invasión
a Siria para garantizar suministros de petróleo a su país. Y como
venganza, las organizaciones terroristas islamistas encabezadas por
Al-Qaueda, han atacado con armas bacteriológicas en metro de chicago,
dejando 5000 muertos. Y por si fuera poco, a menos de una semana para
las elecciones, una serie de asesinatos de una brutalidad aterradora se
comenten en las instancias del Capitolio.
La agente especial Alexandra Kolbe, será la encargada de investigar
estos asesinatos. Las pistas no están nada claras y se barajan múltiples
posibilidades tales como asesinatos con fines políticos, terroristas o
incluso la existencia de un asesino en serie dentro del Capitolio.
Ian West nos transporta al interior mismo del Capitolio, enlazando en
todo momento con hechos historicos reales para ganar en realismo.
Denota unos conocimientos de las infraestructuras de gobierno que has
sido las causantes de la censura que ha sufrido.
Una novela interesante que engancha desde el principio, con un ritmo
frenético y múltiples focos de atención, que hace que casi no tengas
tiempo para respirar entre capítulos. Salvando las distancias en cuanto a
temática, existen muchas similitudes entre este best-seller y “El
código Da Vinci” de Dan Brown. Una lectura muy recomendable para los
amantes de las conspiraciones y los thrillers políticos.
Se considerauno de los fraudes literarios más notorios de la historia (como el Diario de Hitler o el descubrimiento del Hombre de Piltdown). Este
documento es un ejemplo de las teorías conspirativas, que en una
coyuntura política de crisis social avivan los prejuicios y las fobias
al proporcionarles una coartada ideológica. Entre otras acciones,
esta calumnia inspiró la masacre de 60.000 judíos (a los que se
responsabilizó de la Revolución de 1917) a manos de los rusos blancos.
Si
bien ha sido muy leído y citado por sectores antisemitas, su verdadera
autoría resulta confusa. La teoría más conocida dice que fue obra de los
servicios secretos zaristas, que buscaban desacreditar a la izquierda
bolchevique acusándolos de colaborar con la teoría conspiracionista
judía expresada en el libro (Trotski, por ejemplo, era de ascendencia
judía). En diciembre de 1901, un oscuro personaje conocido por el alias
de Sergei Nilus dijo haber traducido al ruso unos textos que en conjunto
tituló Los protocolos de los sabios de Sión.
Los
Protocolos de los Sabios de Sión, la "obra" de Golovinsky, se
publicaron por primera vez en Rusia en 1905. El único nombre que
aparecía en él era el del hombre que los publicó, Sergei Alexandrovich Nilus, un
personaje que era una mezcla de abogado, juez y monje ortodoxo, y que
se creía en posesión de una misión salvadora: denunciar a la Humanidad
el complot judío. Los Protocolos formaban parte de un libro de Nilus
titulado Lo Grande en lo Pequeño.
Una lectura del panfleto permite deducir que se trata de una fabricación poco lúcida: Posee
un carácter autoinculpatorio (o sea, el narrador —un supuesto anciano
de Sión— se echa la culpa de los males del mundo. Esto carece de lógica,
ya que los ancianos de Sión no utilizarían un discurso antisemita en su
propia contra). Carece totalmente de raíces lingüísticas y culturales judías (o sea, no parece escrito por un judío). Parece sólo apto como propaganda antisemita para masas apenas alfabetizadas, con una pobre formación cultural.
Con
todo, la leyenda traspasó las fronteras de Rusia, y aún hoy en día no
faltan quienes defienden que la organización secreta existió y existe. Una
de las contradicciones más evidentes del texto es la pretendida
relación entre judaísmo y masonería. Posteriormente también se ha
querido relacionar la masonería con el comunismo, lo que no pasa de ser
un absurdo tan grotesco como el anterior, ya que en todos los regímenes
comunistas —comenzando por la Unión Soviética— la masonería fue
prohibida y los masones perseguidos.
En
1922 la Tercera Internacional Comunista declaró que la masonería y el
comunismo son incompatibles, y un par de años más tarde la KGB liquidó
los últimos vestigios de masonería arrestando a los pocos masones
restantes. (Como era de esperar, la evidencia no bastó para disuadir a
algunos autores antisemitas, que declararon que se trataba de una
operación de encubrimiento.)
Algo similar ocurrió en todos los
países de la órbita soviética, donde la masonería estuvo estrictamente
prohibida mientras duró el régimen comunista. La única excepción
conocida a esta regla general es la de Cuba, donde la masonería no ha
sido suprimida (aunque funciona bajo supervisión estatal).
En
1921, un miembro de la redacción del diario Times de Londres, Philip
Graves, quien se encontraba entonces en Estambul, encontró una copia
gastada de un libro en francés titulado Diálogos en los infiernos entre
Maquiavelo y Montesquieu, o la Política de Maquiavelo en el siglo XIX.
El autor era anónimo («Por un contemporáneo»).
El libro —como
descubrieron rápidamente los miembros de la redacción del Times— había
sido escrito en 1858 por Maurice Jolý, un abogado francés. En su novela,
en forma de un supuesto diálogo de ultratumba entre Montesquieu y
Maquiavelo, Jolý atacaba a Napoleón III. El resultado fue que Jolý fue
encerrado en prisión por quince meses.
Philip Graves se dio
cuenta inmediatamente del parecido extraordinario entre estos Diálogos
de Jolý y los Protocolos de Nilus. Había párrafos enteros que habían
sido copiados literalmente, mutatis mutandis por el cambio entre diálogo
(entre los dos franceses) y monólogo (del «sabio de Sión»).
Graves
había hecho un descubrimiento de la mayor importancia. En tres largos
artículos publicados en el Times de Londres de los días 16 a 18 de
agosto de 1921, reveló la verdad sobre la falsedad de los Protocolos.
Graves
demostró que Nilus había simplemente plagiado los Diálogos de Jolý,
cambiando el original y agregando material (en parte copiado de
Goedsche, otro autor antisemita de mediados del s. XIX) para servir a
sus propósitos.
Los
siguientes son algunos ejemplos de estos plagios:Organizaré, por
ejemplo, inmensos monopolios financieros —reservas de la fortuna
pública— de los que dependerá tan estrechamente la suerte de todas las
fortunas privadas, que al día siguiente de cualquier catástrofe política
serán absorbidas con el crédito del Estado. Usted es economista,
Montesquieu: pese el valor de esta combinación. Diálogos de Jolý (p. 75)
Bien pronto organizaremos enormes monopolios —colosales reservas de
riquezas— en los que las fortunas de los cristianos, incluso las
grandes, dependerán de tal forma de ellos, que al día siguiente de una
catástrofe política serán absorbidas con el crédito de los Estados.
Señores economistas aquí presentes, consideren la importancia de esta
combinación. Protocolos de Nilus (p. 42) Es preciso llegar a que en el
Estado haya solamente proletarios, algunos millonarios y soldados.
Diálogos de Jolý (p. 77) Es preciso que en los Estados haya solamente
proletarios, algunos millonarios... y soldados. Protocolos de Nilus (p.
45) Sila volvió deificado, nadie tocó un cabello de su cabeza. Diálogo
de Jolý (p. 159) Sila estaba deificado (nadie tocó un cabello de la
cabeza de Sila). Protocolos de Nilus (p. 93)
En total hay más de
160 pasajes en los Protocolos (correspondientes a un 40% del texto
total), que están evidentemente basados en pasajes en Jolý. En nueve de
los capítulos, el texto copiado alcanza a más del 50%.
Hay que
señalar que a veces Nilus se equivoca, pierde el hilo y no entiende
quién está hablando, ya que mezcla los juicios contradictorios de los
dos personajes de la obra de Jolý.
Un detalle grotesco de los
Protocolos es la única cita en latín: Per me reges regnant ('por mí los
reyes reinan'). Es una cita bíblica del libro de los Proverbios (8, 15,
pero extraída de la Vulgata (la traducción católica de la Biblia). Es
inconcebible que en el Congreso de Basilea, donde muchos (si no todos)
los participantes hablaban o entendían el hebreo, el conferenciante
hubiera tenido que recurrir a una traducción católica de la Biblia, en
vez de citar el original hebreo: Bi melajim imlejú ('por mí los reyes
reinan').
En
enero de 1938, casi a comienzos de la guerra contra el nazismo, el
sacerdote católico francés Pierre Charlés publicó en la revista Nouvelle
Revue Théologique un artículo comentando la influencia de los
Protocolos en el sempiterno antisemitismo europeo.Si se los toma como un
programa, los Protocolos [...] son sólo una serie de divagaciones sin
importancia, que delatan a cada momento la incoherencia del redactor y
su ignorancia de las nociones más elementales. Nadie podría jamás llevar
a ejecución ese programa, porque hormiguea de contradicciones y de
visible insania. Está comprobado que estos Protocolos son una
falsificación, plagiada torpemente a partir de la obra satírica de
Maurice Jolý y compuesta con el fin de hacer odiosos a los judíos,
excitando contra ellos las pasiones irreflexivas y ciegas de las
personas más ignorantes. El Congreso Sionista de Basilea (Suiza) de 1897
no tuvo absolutamente nada que ver con la composición del panfleto
ruso. Se puede discutir sobre el fin perseguido por el autor de la
falsificación. Parece, en verdad, que debe relacionárselo con la
situación interna de Rusia y con el manifiesto zarista del 30 de octubre
del mismo año. Pero no queremos examinar este punto para no mezclar
conjeturas con esta conclusión de por sí clara. El odio es como la
legendaria túnica envenenada de Deyanira, de la que su esposo Hércules
nunca logró desprenderse. El odio es el tesoro que el hombre más
ferozmente guarda; y el hombre lapida con rabia a aquellos que intentan
arrebatárselo.
El
escritor argentino Leopoldo Lugones (1874-1938, antisemita y fascista
declarado), en el preámbulo a la edición en español del comentario del
padre Pierre Charles a los Protocolos, escribe: «En efecto, basta un
mediano criterio [...] para comprender que se trata de un panfleto tan
maligno como imbécil».
Su lectura por parte de Adolf Hitler,
evidenciada en Mein Kampf, fue determinante para avivar los prejuicios
fanáticos del futuro dictador.
Con el paso del tiempo se ha
convertido en libro de texto entre los grupos de ultraderecha,
compartiendo estantería en las librerías dedicadas a este tipo de
literatura con panfletos supremacistas blancos y obras en las que se
niega el holocausto judío a manos de los nazis. En el interés nazi en
extender el antisemitismo, se imprimieron cientos de miles de copias y
se repartieron por muchos hogares (se dice que sólo la Biblia podía
competir en número de ejemplares) y en las Juventudes Hitlerianas se
hizo lectura obligatoria.
El propio Goebbels, en sus diarios,
reflexiona sobre su utilidad como vehículo de propaganda antisemita y
refiere que Hitler creía en su autenticidad (quedando claro que él mismo
y otros sí tenían noticia de que se trataba de una falsificación.)
Incluso
el magnate automovilístico estadounidense Henry Ford financió de su
bolsillo varias ediciones del folleto ruso y creó una revista (The
Dearborn Independent) dedicada a denunciar el peligro judío.
Luego
reunió sus artículos de investigación antisemita en un extenso libro en
cuatro volúmenes titulado El judío internacional, con el que pretendió
demostrar a través de diversos ejemplos la veracidad de los Protocolos.
Este libro no tuvo mucho éxito en EEUU, sin embargo se popularizó
rápidamente en Europa, dónde fue traducido a 16 idiomas (entre ellos el
alemán, por Theodor Fritsch). El viejo continente, curtido durante
siglos de ideas antisemitas, fue un campo de cultivo excelente para el
libro: en 1922 ya se habían superado las 22 ediciones.
Tanto la
extensa obra de Henry Ford como Los protocolos de los sabios de Sión se
volvieron elementos indispensables dentro de la propaganda antisemita de
Hitler. No se conoce la razón del antisemitismo de Ford.
Este
mito de la conspiración judía internacional ha encontrado en los países
islámicos un público excepcionalmente receptivo a este mensaje. Las
versiones en árabe de los Protocolos se multiplican difundidas por todos
los medios posibles, desde fotocopias a internet.
Los protocolos son varios y muy extensos, por lo cual me limite a colocarles un enlace donde se exponen de que tratan cada protocolo.