Los universos paralelos existen realmente, según el descubrimiento
matemático efectuado por científicos de Oxford, descrito por un experto
como “uno de los desarrollos más importantes en la historia de la
ciencia”.
Se dice que la teoría del universo paralelo, propuesta por primera
vez en 1950 por el físico estadounidense Hugh Everett, ayuda a explicar
los misterios de la mecánica cuántica que han desconcertado a los
científicos durante décadas.
En el universo de “muchos mundos” de Everett, cada vez que se explora
una nueva posibilidad física, el universo se divide. Dado un número de
alternativas posibles resultantes, cada una de ellas se realiza en su
propio universo.
Un motorista que se libra por un pelo de un accidente, por ejemplo,
podría sentirse afortunado de haber escapado. Pero en un universo
paralelo, otra versión del mismo motorista habría muerto. Y en otro
universo más veríamos al motorista recuperarse tras una estancia en el
hospital. El número de escenarios alternativos es infinito.
Es una idea extraña que ha sido descartada como fantasiosa por muchos
expertos. Pero la nueva investigación realizada en Oxford demuestra que
ofrece una respuesta matemática a los acertijos cuánticos, por lo que
no debería ser descartada ligeramente – y sugiere que el doctor Everett,
que era estudiante de doctorado en la Universidad de Princeton cuando
propuso su teoría – podría estar en el camino correcto.
Según comentarios del doctor Andy Albrecht (físico de la Universidad
de California, Davis) en la revista New Scientist: “Este trabajo será
acogido como uno de los desarrollos más importantes en la historia de la
ciencia”.
Ha sido un importante General Ruso quién ha declarado que el HAARP ha saboteado el satélite Ruso Fobos-Grunt que tenía por misión llegar a la luna marciana de Fobos y recoger muestras del satélite para traerlas de regreso a la Tierra.
Las declaraciones del teniente
general Nikolái Rodiónov, ex comandante en jefe del Sistema de
Prevención de Ataques Misiles de Rusia (casi nada) han sido
contundentes.
En el siguiente video analizamos y mostramos una pequeña investigación que hemos efectuado sobre el HAARP y su actividad el día del lanzamiento del
Fobos-Grunt, asimismo examinamos el escenario de conflicto RUSO-Estadounidense que se prepara.. quizás para la guerra.
Es cortesia de Mundodesconocido.com de Mi amigo J.
“La
Tierra es la cuna de la humanidad, pero no se puede vivir siempre en
la cuna”, dijo hace un siglo el fundador de la cosmonáutica rusa
Konstantín Tsiolkovski. El teórico adelantó que alguna vez los humanos
se dirigirán hacia otros planetas, pero no sabía exactamente a dónde. En
la actualidad, la humanidad sabe que si vuela en cualquier dirección
encontrará tarde o temprano un planeta parecido a la Tierra.
Los astrónomos que trabajan con el telescopio espacial Kepler de la
NASA calcularon que de las 100 mil millones de estrellas que integran
nuestra galaxia, el 44% tienen sistemas planetarios y una décima parte
de estos cuenta con planetas que se parecen a la Tierra. Según otros
cálculos, el 1,2% de todas las estrellas en el Universo tendría planetas
aptos para la vida. Eso significa…¡más de mil millones de
posibilidades!
Todavía conocemos pocas “direcciones” exactas, pero las que han sido
mejor “estudiadas” han arrojado datos alentadores: algunas tienen
condiciones para la vida aceptables, aunque podrían resultar aún mundos
muy “exóticos”.
El rojo atardecer de Gliese 581 g
La estrella Gliese 581, que se encuentra a 20 años luz de la Tierra
en la constelación de Libra, tiene varios planetas potencialmente
habitables. Entre estos, tres podrían reunir características similares
al nuestro. De ellos, el Gliese 581g es el planeta con la máxima probabilidad de la vida, pues sus condiciones permiten la existencia de la atmósfera y agua.
Este cuerpo celeste está ubicado a una distancia de sus estrella casi
7 veces menor que la existente entre la Tierra y el Sol. Por ello, los
científicos creen que la puesta del “sol” en Gliese 581g sería varias
veces más grande que la terrestre y por tanto un ofrecería paisajes
“majestuosos”. Un año en este planeta duraría solo 37 días y su masa
probablemente es de 3,1 a 4,3 veces mayor que la masa de nuestro
planeta.
Gliese 581g tiene dos caras, una de ellas siempre mira a su estrella y
tiene una temperatura de unos 160 grados centígrados; la otra es
oscura y con temperaturas que rondan entre los -31 y los -12 grados
centígrados. Así, los científicos suponen que la zona habitable estaría
en una región entre las dos caras, donde las temperaturas no serían
tan extremas.
“Tatooine” con prados negros
El observatorio espacial Kepler de la NASA ha localizado un planeta
iluminado por dos soles que recuerda a Tatooine, el astro desértico
donde nació Darth Vader, el supervillano de ‘La Guerra de las Galaxias’.
El cuerpo celeste Kepler-16b, que se encuentra a 200
años luz de la Tierra y está localizado en la constelación de Cygnus,
orbita no sólo alrededor de una, sino de dos estrellas simultáneamente
cada 229 días.
Sus dos soles, una enana roja y otra naranja, orbitan entre sí cada
41 días. Si alguna vez el hombre pisa su superficie, podrá contemplar
dos puestas de sol.
Pero a diferencia del mundo ficticio creado por el cineasta George
Lucas, este Kepler-16b no es un desierto. En realidad, iluminado por la
enana roja, podría incluso tener las vegetaciónesta no sería verde,
sino gris o negra, porque la temperatura de la estrella determina el
color y el rango cromático del proceso de la fotosíntesis, explican los
científicos.
Así, las plantas habrían tenido que desarrollar hojas negras o
incluso “aprender” a producir compuestos orgánicos a partir de rayos
ultravioletas o infrarrojos. Sin embargo, la superficie Kepler-16b tiene
una temperatura media de -73 a -101 grados celsius.
Un “balneario” espacial
Un exoplaneta recientemente detectado en Chile por el telescopio
HARPS podría ser el más parecido a la Tierra de todos los conocidos
hasta el momento. El cuerpo celeste denominado HD 85512b
se encuentra a una distancia de 36 años luz de la Tierra y gira
alrededor de una estrella enana naranja en la constelación de Vela.
Su tamaño es 3,6 veces mayor que el de nuestro planeta y tiene
temperaturas que podrían oscilar entre los 30 y 50 grados celsius. HD
85512b goza de abundante humedad, así que el hombre se sentiría allí
como en un baño de vapor. La atmósfera “trópical” del planeta
probablemente tiene oxígeno, nitrógeno y gas carbónico, como la nuestra.
Como no es demasiado caliente ni demasiado frío, podría también
albergar agua en estado líquido, clave para que pueda haber vida similar
a la de la Tierra. Y como la edad del sistema estelar donde orbita HD
85512b es unos 900 millones de años más vieja que nuestro sistema
solar, puede ser que allí ya hubiera aparecido la vida.
En los desiertos ajenos
Hay más posibilidades de encontrar en el espacio mundos parecidos del
filme “Dune”, indican planetólogos de la NASA, pues estos son más
aptos para la vida que los planetas parecidos a la Tierra, donde el
agua está en la superficie. Según los modelos informáticos, la zona
habitable de tales planetas es tres veces mayor que la de los planetas
acuosos.
Si el nivel de calor que recibe un planeta húmedo disminuye hasta el
72% de lo que actualmente la Tierra recibe del Sol, este cuerpo celeste
se convertiría en un balón gélido. Pero un planeta árido soportaría un
“corte” térmico hasta del 58%. Y si al revés, el recalentamiento
alcanza el 135% del normal, en un planeta acuoso el agua se evaporía,
mientras que en un planeta desértico, los polos el agua conservarían
incluso el nivel de “calefacción” de 170%.
Esos astros sobreviven mejor a los cataclismos y además, están a
distancias más variables de su estrella que la Tierra. Según los
investigadores, estos cuerpos se parecen a Marte, pero son más templados. De ser así, hace mil millones de años la vida podría haber existido hasta en Venus, indican los planetólogos.