martes, 17 de enero de 2012

Un Show Más --El Poder

¡Primer capitulo de Un Show Más! Se titula "El Poder"

¡¡¡Disfrutenlo!!!

sábado, 14 de enero de 2012

Universos Paralelos, ¿Existen Realmente?

Los universos paralelos existen realmente, según el descubrimiento matemático efectuado por científicos de Oxford, descrito por un experto como “uno de los desarrollos más importantes en la historia de la ciencia”.

Se dice que la teoría del universo paralelo, propuesta por primera vez en 1950 por el físico estadounidense Hugh Everett, ayuda a explicar los misterios de la mecánica cuántica que han desconcertado a los científicos durante décadas.

En el universo de “muchos mundos” de Everett, cada vez que se explora una nueva posibilidad física, el universo se divide. Dado un número de alternativas posibles resultantes, cada una de ellas se realiza en su propio universo.

Un motorista que se libra por un pelo de un accidente, por ejemplo, podría sentirse afortunado de haber escapado. Pero en un universo paralelo, otra versión del mismo motorista habría muerto. Y en otro universo más veríamos al motorista recuperarse tras una estancia en el hospital. El número de escenarios alternativos es infinito.

Es una idea extraña que ha sido descartada como fantasiosa por muchos expertos. Pero la nueva investigación realizada en Oxford demuestra que ofrece una respuesta matemática a los acertijos cuánticos, por lo que no debería ser descartada ligeramente – y sugiere que el doctor Everett, que era estudiante de doctorado en la Universidad de Princeton cuando propuso su teoría – podría estar en el camino correcto.

Según comentarios del doctor Andy Albrecht (físico de la Universidad de California, Davis) en la revista New Scientist: “Este trabajo será acogido como uno de los desarrollos más importantes en la historia de la ciencia”.


viernes, 13 de enero de 2012

¡Increible! Cómo medir la velocidad de la luz con una tableta de chocolate


  1. Quita la bandeja giratoria del microondas
    En un plato, pon la tableta de chocolate y pon el microondas a máxima potencia hasta que comience a derretirse por dos o tres partes (tardará unos 20 segundos. Es recomendable no dejarla mucho tiempo).
  2. Saca el chocolate y mida la distancia entre los puntos derretidos.
  3. Asumiendo que tu microondas tiene una frecuencia de 2,45 GHz, que es la más típica, multiplica la distancia entre los puntos por 2 y luego por 2.450.000.000 (expresado en Hertzios).
  4. Ahora es cuando te puedes sorprender si el resultado se acerca a 299.792.458 m/s, la velocidad de la luz. (Si lo has medido en centímetros, divide el resultado entre 100)
Si medimos la distancia entre los dos puntos derretidos, podemos usar la longitud de onda de las microondas. Y si sabemos la longitud de onda y la frecuencia, conoceremos su velocidad.

Debido a que la barra de chocolate permanece en el microondas, las ondas siguen incidiendo sobre ella, en los puntos en donde se calienta y se derrite. La distancia entre los puntos derretidos es la distancia de media longitud de onda, por eso se multiplica esta por 2.

Los microondas, como las ondas lumínicas, son una forma de radiación electromagnética que viaja a la velocidad de la luz. Si tiene 2,45 gigahertzios, significa que sube y baja 2.450 millones de veces por segundo Ya hemos hallado la longitud de onda, y tenemos la frecuencia. Es decir, lo lejos iría la onda en un segundo.

Si te ha salido que la distancia entre los dos puntos fue de 6 cm, entonces lo multiplicas por dos y por 2.450.000.000, dando un resultado de 29.400.000.000 cm/s, o 294.000.000 m/s.

Por cierto, la potencia de cocción del microondas se descubrió cuando un científicos se acercó demasiado a un experimento con microondas con una barra de chocolate en el bolsillo. Esta se derritió, intrigando al científico y creando el microondas.

Un Animal Esta en la cara de este Leon

Hace un tiempo en Myghty Optical Illusion publicaron una entrada con el discreto título de "La mejor ilusión óptica de todos los tiempos (Best Optical Illusion EVER!). Se trataba de una obra de Craig tracy, quien se decida a hacer pintura corporal. La nariz y las cejas eran una mujer de espalda. En este hay un animal en la cara del león, así que no busquéis otra vez a la modelo.

La solución tras el salto.















Ilusiones Opticas

Tan solo mira la cruz del centro de la imagen sin apartar la mirada (puedes pestañear) durante algo más de 20 segundos. Si hace falta, haz clic sobre la imagen. ¿Notas algo extraño?
Esta ilusión óptica se basa en el efecto Troxler, que sucede a los 20 segundos aproximadamente cuando desaparece la visión periférica. Como te podrás imaginar, el resultado es mayor cuanto más lejos está el punto de fijación del estímulo.
El efecto Troxler se atribuye a la adaptación vital de las neuronas del sistema visual para percibir un estímulo. Es parte del principio general de que nuestro sistema sensorial en el que un estímulo invariable pronto desaparece de nuestra consciencia. Esto no solo se aplica a la visión. Por ejemplo, en la vida cotidiana solemos ignorar el ruido del tráfico o de los olores que nos rodean. Esto no significa que nos hayamos quedado sordos o sin olfato, sino que esos sonidos y olores los percibimos, pero no se hacen conscientes.
 
No solo eso, sino que gracias a este mecanismo, vemos las sombras del exterior más oscuras que las producidas por la luz artificial. Para demostrarlo, mirad la imagen superior, donde los recuadros con la A y la B tienen el mismo tono de gris. En la vida cotidiana, aparte de servir para ignorar estímulos sensoriales invariables, puede parecer que sirva para poco. Sin embargo, sin esta capacidad veríamos todo el tiempo las fibras de la retina o los vasos sanguíneos del interior del ojo.

¿Qué Habría pasado si los Dinosaurios no se Hubiesen Extinguido?

Si no hubieran sufrido una extinción masiva, ¿qué habría sido de los dinosaurios? Puede que se hubieran extinguido poco a poco por otras causas, que perdieran su posición dominante o que fueran adaptándose a los cambios que fuera sufriendo la Tierra. Para intentar responder a esta pregunta, en 1982, Dale Russell y Ron Séguin postularon la hipótesis del dinosauroide.

La hipótesis surgió a partir del descubrimiento de un cráneo de terópodo bípedo Troodon, por entonces llamado Stenonychosaurus. Este pequeño dinosaurio de un metro de altura, posiblemente omnívoro, poseía visión binocular y con capacidad de ver con poca luz. Tenía unas tres largos dedos en las patas delanteras y una garra en forma de hoz en las traseras.

Sin embargo, lo más destacable es que poseía un cociente de encefalización 6 veces mayor al de otros dinosaurios, presentando circunvoluciones, un lóbulo occipital  desarrollado (encargado de la memoria y de la visión) y un esbozo de lóbulo frontal.

Por entonces, se estaba dejando de ver a los dinosaurios como seres estúpidos, por lo que a partir de estos datos, pensaron que si el Troodon hubiera sobrevivido hasta nuestros días, posiblemente tendría un volumen cerebral de 1100 centímetros cúbicos, como los humanos.

El aumento del tamaño del cerebro implicaría que también lo haría la cavidad craneal, expandiéndose posteriormente, mientras que el cerebro crecería con la forma característica de los cerebros de las aves. El hocico entonces se reduciría y desaparecerían los dientes, adquiriendo un pico como el de una tortuga.

Con una postura erecta soportaría el peso del cerebro, dejando de necesitar la cola. Debido al tamaño que adquiriría la cabeza, debería volverse vivíparo, teniendo además órganos genitales internos, como las aves y reptiles modernos.

Supuestamente, con sus tres dedos, uno de ellos en oposición a los otros dos, podría manejar herramientas y con su inteligencia, desarrollar tácticas. Aparte de la cola, también perdería la garra en forma de hoz de miembros inferiores. Por último, por si no fuera suficiente, se comunicarían como los pájaros.

Como era de esperar, la hipótesis del dinosauroide cosechó sus críticas. Tanto Gregory S. Paul y Thomas R. Holtz Jr. como Darren Naish, paleontólogo de la Universidad de Portsmouth, coinciden en que, aún  adquiriendo cerebros de tamaño humano, conservarían su aspecto de terópodos, manteniendo las garras y las plumas.

Aunque una forma humanoide es adecuada para un ser con inteligencia y capacidad de manipular herramientas, esto no quiere decir que sea la única forma posible. En el hipotético caso de que un dinosaurio evolucionara y consiguiera una inteligencia similar a la nuestra, lo más probable es que tuviera un aspecto más parecido al de las aves, igual que nosotros tenemos similitudes con los primates. Sin embargo, es algo que no podemos comprobar, así que, al menos de momento, el dinosauroide seguirá perteneciendo al mundo de la fantasía y ciencia-ficción junto con los reptilianos, argonianos y "visitantes".

La REAL Historia de la Mujer Oso

Julia Pastrana nació en 1834. Llegó, cubierta de misterio, y su vida fue tan extraña y triste como su nacimiento. Se cree que nació en una pequeña tribu de nativos americanos en las laderas occidentales de México. No se sabe mucho sobre su infancia, pero su primera aparición en público fue cuando, en 1854, la llevaron y la exhibieron en la Gothic hall en Broadway. El nombre con el que se anunciaba era un insulto cruel y triste a su condición. Conocida como "la maravillosa híbrida" o la "mujer oso", también llamada como "La mujer más fea del mundo". Su propietario fue llamado Mr M. Rates y vio su potencial en el mismo momento en el que la encontró, trabajando como criada del gobernador de Sinaloa, México. Dándose cuenta de que podía ganar mucho dinero, decidió empezar mostrándola al público como "El gran fenómeno de la naturaleza". Los periódicos del día dijeron que era horrible, pero elogiaron su buena voz para cantar.

A la vista del público, tenía un aspecto muy extraño. Su cuerpo estaba cubierto de pelo, sobretodo su cara. A esto le añadimos una mandíbula prominente. Con 1,4 metros, se decía que se parecía mucho a un mono. Pero ella tenía dignidad. De pie, frente a miles de personas, Julia miró al público y cantó con su mejor voz. Tenía un gran aplomo. Era consciente de que era diferente, pero lo compensaba con su pequeño cuerpo y su gran personalidad.

Los cientificos de su época pensaban que era un híbrido entre humano y orangután, y creían que habían encontrado el eslabón perdido.

Después de moverse a Cleveland con otro promotor, J.W. Beach, Julia comenzó a cambiar su rumbo y, encantando al público con su gracia, empezó a adquirir fama, siendo invitada a grandes bailes y galas militares. En una, tuvo el honor de bailar con los soldados, que hicieron filas para tener la oportunidad de bailar con este ser humano único.

No tardó en viajar por toda América, y cuando llegó a Boston la calificaron como la "mujer híbrida" o la "mujer oso". Otros la llamaron la mujer barbuda. En ese momento, la curiosidad se transformó en admiración y la invitaron a la Sociedad de Horticultura y la Sociedad de Historia de Boston.

Inglaterra se volvió consciente de ella y afirmó en los periodicos de la época que ella es una rareza increíble, y pronto la empezaron a llamar "la indescriptible", lo que es parecido a lo que actualmente nos referimos como inexplicable. Los periodicos no se cansaban de ella y cuando se dieron cuenta de que no solo era buena cantante sino que podía hablar diferentes idiomas, incluyendo inglés y español, se quedaron asombrados.

Tenía una gran sed de conocimiento y se entregó voluntariamente a un examen médico. El dinero no le interesaba tanto.

Por entonces, estaba siendo "mostrada" por un Mr. Theodore Lent quien se convirtió en su mánager, ayudandola con el baile y las canciones en el escenario. Pronto dejó de ser conocida solo por ser un "freak", como solía llamar a la gente como ella. Pero ella era de todo menos un monstruo, podía cocinar y coser, cantar canciones románticas, e incluso mejor, mantener una conversación inteligente que impresionó a la nobleza, en un tiempo en el que las mujeres no eran tratadas como seres inteligentes.

Después de la adulación en Londres, Julia empezó su viaje en Berlín, Alemania, cambiando su apariencia de fenómeno de circo a actriz de teatro. Apareció en una obra llamada Der Curierte Meyer, que era una mezcla entre historia de amor y comedia. Por entonces, había recibido muchas propuestas de matrimonio y cuando le preguntaron porque no se había casado, respondió que no eran lo suficientemente ricos. Esta idea la tuvo Lent, quien súbitamente se dio cuenta de que si no quería perderla, debía casarse con ella. En 1857 se casaron, y a pesar de que Julia le tenía cariño, él la trató terriblemente. Llevándola con científicos y médicos, que la examinaron sin ninguna dignidad. Cuando llegaron a Viena, ella no tenía permitido salir de día, porque Lent se avergonzaba de que lo vieran con ella. Lent se volvió más y más agresivo, y cuando estaban de viaje por Polonia y Rusia, Julia descubrió que estaba embarazada. Esto era un desastre. No solo porque necesitara tiempo libre y perdiera dinero, sino porque Lent tenía pánico porque pensaba que podía morir. ¿Y eso donde lo dejaría a él? La llevó a muchos médicos diferentes quienes temían que no pudiera tener a su hijo de manera natural porque creían que sus caderas estaban malformadas.

El 20 de marzo de 1860, Julia dio a luz a un niño. Estaba cubierto de pelo. Todo lo que Julia podía pensar es que por favor estuviera sano y no tuviera una personalidad como la de su padre. Tristemente el niño murió tras 35 horas.

Julia estaba llegando a su fin. Las complicaciones durante el parto la dejaron agotada. Solo 5 días más tarde, Julia estaba muerta.

Podrías pensar que una vez muerta, Julia tendría un entierro digno y tratada como la mujer que era. Pero no fue así. Su marido no dejaría ir tan fácilmente a su fuente de ingresos. Lent vendió su cuerpo y el del bebé a un profesor de la universidad de Moscú. Los disecaron y momificaron para poder exhibirlos. Después de unos cuantos meses perfeccionando el proceso, se puso en el Museo de la Universidad, donde atrajo a grandes multitudes.

Pero aquí no acabó todo. Lent se dio cuenta de lo que había pasado y llevó el caso a los tribunales para traerla de vuelta. Tuvo éxito. En 1862, Julia volvió a Inglaterra. Mostrada y humillada, estaba vestida con uno de sus traje de baile.

Su hijo fue colocado en un pedestal y mostrado con un traje de marinero. La gente se contaba por miles, pagando hasta un chelín para ver a la pobre mujer y a su bebé.

De la universidad al museo, del stand de curiosidades a espectáculos de monstruos, Julia fue de un sitio a otro. Lent terminó hartándose de ella y se la entregó a la persona que pagara más por ella.

Pero esto no termina aquí. Lent se casó con otra mujer que se parecía a Julia, y después de un tiempo afirmó que su nueva esposa era la hermana de Julia. Su nombre era Zenora Pastrana. Por si no fuera suficiente, volvió al museo donde estaba exhibida Julia, y se la llevó de gira con él y su nueva esposa. Una gran familia feliz.

Con el tiempo, Lent y su nueva esposa se retiraron a San Petersburgo, y abrió una tienda en un pequeño museo de cera.

Entonces, sin ningún aviso, Lent tuvo una crisis nerviosa y terminó en el sanatorio mental de la ciudad. Su riqueza no significaba nada. Nunca iba a disfrutar de nada. Poco después, murió...

Zenora, su esposa, realizó una gira con las momias, y luego se casó con un hombre mucho más joven.

La momia de Julia desapareció en las siguientes décadas. Apareció de nuevo en la Alemania de Hitler donde se exhibió en los territorios ocupados.

En los 50 y 60, se mostraron las momias, principalmente como curiosidad. No muchas personas creían que esas momias fueran reales.

Julia y su bebé pasaron de una persona a otra, de un país a otro, hasta un día de 1976, destrozaron el almacén donde estaba. El bebé se rompió en pedazos y Julia fue trasladada, desapareciendo de nuevo.

Luego, en 1990, encontraron a Julia en el sótano del Instituto de Medicina legal en Oslo, Noruega. Aún sigue allí.